La actividad industrial volvería a mostrar signos de debilidad durante mayo. Así lo anticipó el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), que estimó una caída cercana al 5% respecto del mismo mes del año pasado, luego de que la producción manufacturera registrara una contracción del 2,8% en abril.
El informe señaló que la heterogeneidad continúa siendo una de las principales características del escenario industrial. Mientras algunos sectores exhibieron mejoras respecto de abril, otros mantuvieron una tendencia negativa. Entre los indicadores vinculados a la construcción se destacó un incremento mensual del 3,5% en los despachos de cemento y del 1,9% en el Índice Construya. Sin embargo, ambos continúan por debajo de los niveles registrados en 2022, con retrocesos acumulados del 23% y 30%, respectivamente.
La producción automotriz también mostró una recuperación mensual del 2,2%, aunque sigue siendo uno de los sectores más afectados en la comparación interanual, con una caída del 19%. En contraste, la actividad metalmecánica retrocedió 1,4%, los patentamientos de maquinaria industrial disminuyeron 11,2% y la demanda de energía eléctrica de grandes usuarios industriales cayó 2,1%, reflejando un menor nivel de actividad productiva.
Desde la UIA también manifestaron inquietud por el comportamiento del comercio exterior. Durante una exposición ante la Cámara de Diputados junto a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la directora ejecutiva de la entidad, María Laura Bermúdez, alertó sobre el aumento de las importaciones de bienes finales y la reducción de compras de insumos industriales. Además, remarcó que las exportaciones industriales permanecen estancadas desde hace más de una década y advirtió que la composición de las ventas externas cambió significativamente, con una mayor participación de sectores mineros en detrimento de actividades industriales tradicionales.