El gobierno de Javier Milei volvió a habilitar este lunes el ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada luego de diez días de restricciones, aunque implementó un nuevo esquema de seguridad que limita la circulación dentro del edificio. A partir de ahora, los trabajadores de prensa deben ingresar por una puerta lateral sobre Balcarce 78, presentar DNI y credencial, y atravesar controles con escáneres y detectores de metales.
Las nuevas disposiciones, coordinadas por Casa Militar, eliminan además el acceso libre a sectores tradicionalmente utilizados por los cronistas. Entre las áreas restringidas figuran el Patio de Palmeras, el balcón del primer piso y distintos pasillos internos vinculados al movimiento habitual de funcionarios. También fueron esmerilados vidrios y cerradas puertas para impedir visuales hacia espacios clave de la sede gubernamental.
Durante una conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni defendió las medidas y aseguró que buscan resguardar la seguridad de la Casa Rosada. No obstante, afirmó que podrían revisarse en el futuro si no se registran nuevos incidentes. Según explicó, el Gobierno considera que determinadas grabaciones realizadas en sectores internos del edificio representaron un riesgo para la seguridad institucional.
La decisión se produjo luego de una investigación iniciada tras la difusión televisiva de imágenes obtenidas dentro de la Casa Rosada mediante dispositivos de grabación ocultos. A raíz de ese episodio, se suspendieron acreditaciones y se restringió temporalmente el acceso de periodistas. Aunque el retorno a las actividades presenciales ya fue autorizado, los trabajadores de prensa continúan con limitaciones que reducen significativamente los espacios habilitados para desarrollar su labor dentro de la sede presidencial.