Un proyecto solidario impulsado por vecinos de San Lorenzo sigue creciendo con una propuesta tan simple como efectiva: intercambiar pescado por alimentos no perecederos para luego distribuirlos entre familias que atraviesan situaciones de necesidad. La iniciativa fue creada por Gastón Vivas y, con el paso del tiempo, sumó colaboradores y el respaldo de la comunidad.
«Yo voy a pescar, cambio pescado por alimento y ese alimento se lo dono a la gente que realmente necesita», explicó Vivas. Además, contó cómo surgió la idea: «Empecé regalando el pescado y después pensé en canjearlo para ayudar a más personas».
Lo que comenzó como una acción individual hoy cuenta con la participación de otros pescadores que colaboran cuando él no puede salir al río. Actualmente, un grupo de seis o siete personas sostiene la iniciativa para garantizar la continuidad de las donaciones.
El impulsor del proyecto destacó también el compromiso de los vecinos. «Hay gente que viene y no necesita canjear un pescadito por un alimento, ya me confían y me lo dan», señaló. Además de alimentos no perecederos, reciben ropa y otros elementos que luego entregan a familias de la región.
La propuesta ya fue reconocida por la Municipalidad de San Lorenzo y dio origen a torneos de pesca solidaria organizados junto a gobiernos locales. De cara a fin de año, los organizadores preparan una nueva edición, en la que la inscripción volverá a consistir en la donación de alimentos que serán destinados a quienes más lo necesitan.